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NORUEGA
Una luz en el Norte

Revista ALTAÏR - Nº 71 - Segunda Época
Mayo
2011
164 páginas


SUMARIO:

EMBARQUE
IGLESIAS DE MADERA | AURORAS BOREALES | PEER GYNT

INTRODUCCIÓN
EL MISMO MUNDO, PERO CON OTRAS REGLAS DE CONVIVENCIA
Respetuosos con la naturaleza y con los demás, los noruegos han creado una sociedad muy avanzada.
Karin Mollø-Christensen Ottesen

DE BERGEN A ÅLESUND
SOBERBIA MARAÑA DE FIORDOS CREADA POR LOS HIELOS
El Expreso de la Costa navega por un territorio lleno de islas y entrantes.
León Lasa

OSLO
LA CIUDAD QUE SUPO CRECER ENTRE BOSQUES Y LAGOS
Mil años de historia culminan en una capital abierta a otras culturas.
Toni Arbonès

HISTORIA
LOS VIKINGOS
Desheredados, exiliados, asolaron la Europa medieval y buscaron su fortuna en el mar.
Jaume Bartrolí

ISLAS LOFOTEN
UNA BENDICIÓN MUY SABROSA
Millones de bacalaos desovan cada invierno en aguas del archipiélago.
Paco Nadal

LOS SAMIS
DESCENDIENTES DEL SOL Y LA LUNA
Incorporan la modernidad a su cultura y a sus tradiciones.
Toni Arbonès

FAUNA CONTINENTAL
VIDA SALVAJE EN UN ENTORNO INCLEMENTE
Los animales están adaptados a la crudeza de la larguísima estación fría.
Miquel Àngel Rodríguez-Arias

EL NORTE
DONDE NOCHES Y DÍAS DURAN MESES
La naturaleza es la protagonista de sus paisajes deshabitados.
María Eugenia Casquet

EXPLORADORES
ATRACCIÓN POR LO DESCONOCIDO
Impulsados por la curiosidad y el afán del descubrimiento, un puñado de noruegos consiguieron ver lo que nadie había visto antes.
Sergi Ramis

CAMINO DE SAN OLAF
PISANDO HUELLAS DE HACE MIL AÑOS
La ruta honra al monarca vikingo que adoptó el cristianismo como religión oficial.
Nani Arenas

PETRÓLEO
MANÁ QUE SACIA A TODO EL PAÍS
El Estado tiene un papel decisivo en la gestión de la riqueza.
Josep Maria Palau

ISLAS SVALBARD
LA ÚLTIMA TIERRA ANTES DEL POLO
En el helado y salvaje archipiélago, el hombre es solamente una presa más.
Jaume Bartrolí

GUÍA DE NORUEGA
María Eugenia Casquet

CUADERNO DE VIAJES
Reportajes, noticias y sugerencias relacionadas con los viajes y con las culturas del mundo.  



EDITORIAL:

MUCHO QUE ENSEÑAR, ADEMÁS DE PAISAJES

Cuando los grandes premios de la lotería pasan de largo, consuela saber que le tocan a alguien que hará un buen uso de ese dinero; a alguien cuya vida mejorará de una manera significativa. A escala de naciones, el hallazgo de petróleo es un “premio gordo”… si se gestiona con justicia y sensatez, dos méritos que Noruega acumula a mansalva. No hay que dejarse cegar por la despampanante apariencia, por los grandiosos paisajes: hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, el pueblo noruego vivió de una manera austera. Apenas un 3% de su territorio es cultivable, y los grandes tesoros de los mares, el bacalao y el arenque, no pasaban de ser “comida para pobres”. La población, muy rural, vivió una autosuficiencia basada en las propias fuerzas y en la ayuda de los vecinos. En esas condiciones, no es fácil apreciar la estética del propio entorno, sobre todo durante los inviernos eternos, sin luz solar y con temperaturas gélidas.

Resulta heroico que, pese a su escasez, la sociedad local conservase la curiosidad y el empuje necesarios para impulsar algunos de los proyectos de exploración más memorables de la historia, como los liderados por Fridtjof Nansen o Roald Amundsen.

A partir de la década de 1950, Noruega empezó una modernización decidida, que se aceleró aún más en 1971, cuando el oro negro empezó a fluir en las plataformas petrolíferas oceánicas. De su mano, Noruega accedió a unos recursos con los que no había soñado. Otro pueblo más engreído se hubiese desquiciado. Los noruegos consensuaron nuevas reglas de convivencia, dándole protagonismo a un Estado que ahorra las ganancias del petróleo e invierte sus intereses en servicios: sanidad y educación gratuitas, estímulos a la natalidad, pensiones generosas...

La sociedad noruega es hoy moderna, culta, tecnificada..., aunque los noruegos, paradójicamente, apenas han cambiado. Conservan el instinto de independencia y solidaridad de sus antepasados, su necesidad visceral de inmersión en la naturaleza, el gusto por la caza y la pesca… Su descubrimiento es una de las muchas sorpresas que el país depara a sus visitantes, quienes encontrarán mucho más que fiordos y bosques, auroras boreales, iglesias de madera, trampolines de esquí u osos polares.

Agradecemos a Karin Mollö-Christensen Ottesen su implicación en este monográfico. Sus explicaciones y comentarios nos transmitieron la cálida generosidad de su pueblo.
 
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