Altaïr
Altaïr Magazine
Libreria
Distribuidora
Orixà Viajes
 
ALTAÏR MAGAZINE  ·  COLECCIÓN HETERODOXOS  ·  REVISTA ALTAÏR  ·  LIBROS ILUSTRADOS  ·  RYUICHI SAKAMOTO
Magazine  ·  Monográficos  ·  Números Especiales
 
REVISTA ALTAÏR  .  MONOGRÁFICOS  .
 
 
LISBOA Y EL ALENTEJO
Directos al corazón

Revista ALTAÏR - Nº 70 - Segunda Época
Marzo
2011
164 páginas


SUMARIO:

EMBARQUE
SINTRA | EMPEDRADOS | LA REVOLUCIÓN DE LOS CLAVELES

INTRODUCCIÓN
COMO UNA NAVE A PUNTO DE ZARPAR
La capital se vuelca hacia un Atlántico que la llenó de riquezas y de grandes desafíos.
Jaume Bartrolí

ESTILO MANUELINO
LA HERENCIA DE UN REINADO PRODIGIOSO
Varios edificios y escenarios evocan un memorable cuarto de siglo que subvirtió el mundo.
Sebastià Bennasar

PARQUE DAS NAÇOES
UNA OPORTUNIDAD BIEN APROVECHADA
La Expo de 1998 propició que la ciudad renovase sus infraestructuras y diese un gran salto hacia la modernidad.
Pedro Azara

PORTAFOLIO
JOSHUA BENOLIEL, FOTÓGRAFO DE PRENSA
Aunque famoso por sus reportajes sobre la Casa Real, legó una gran colección de imágenes del día a día en las clases populares.
Redacción

EL MARQUÉS DE POMBAL
BELLEZA FORJADA SOBRE ESCOMBROS
La ciudad se reconstruyó desde la nada a raíz del pavoroso terremoto del año 1755.
Jorge Moreta

SOCIEDAD
DEL COLONIALISMO A LA INTEGRACIÓN
Muchos ciudadanos lisboetas llegaron desde los antiguos dominios portugueses en Ultramar.
Antoni Castel

MONSANTO
UN GIGANTESCO BOSQUE PLANTADO POR EL HOMBRE
Se creó en el siglo pasado para dotar a Lisboa de un gran pulmón verde.
Albert Guinart

FADO
TODO EL COLOR DE LA VIDA HECHO MÚSICA
Nacido en las tabernas, atrae a los jóvenes sin renunciar a su esencia ni a su majestuosa gestualidad.
Bruno Galindo

LA ALFAMA
AIRES DE MEDINA Y SABOR A MAR
Plazuelas, escaleras y callejones salpican el antiguo barrio de pescadores, cuyo origen es del tiempo de los árabes.
Rafael Vallbona

MUSEO GULBENKIAN
LOS GRANDES TESOROS DE UN MAGNATE EXQUISITO
La colección personal del petrolero fue la base de una institución excepcional.
Mar Ramírez

INTERIOR DEL ALENTEJO
MACIZAS ALMENAS SE YERGUEN SOBRE ENCINAS Y OLIVOS
La región fue el campo de batalla de sucesivas guerras que la llenaron de fortalezas y bastiones.
Libânio Murteira Reis

LA ORILLA ATLÁNTICA
UNA COSTA ABRUPTA SIN APENAS TURISTAS
Los tradicionales pueblos de pescadores se alternan con los acantilados y con las playas de finas arenas.
Rita Custódio y Àlex Tarradellas

ÉVORA
DONDE EL TIEMPO PASA DE LARGO
La casa de Avis convirtió la ciudad en la joya de su inmenso imperio.
Ángel Martínez Bermejo

GUÍA DE LISBOA Y EL ALENTEJO
María Eugenia Casquet


CUADERNO DE VIAJES
Reportajes, noticias y sugerencias relacionadas con los viajes y con las culturas del mundo.


EDITORIAL:

LA SEÑORIAL ELEGANCIA QUE SOLO DA EL TIEMPO

Muchas ciudades hacen tabla rasa con su pasado. Lo arrancan como una mala hierba, lo extirpan como si fuese una presencia vergonzosa e indeseable. No es el caso de Lisboa. Al contrario, la ciudad exhibe una explícita devoción por su memoria, por la asunción de los propios pasos, aunque no renuncie a la aventura del futuro. Mecida entre dos aguas, las dulces del estuario del río Tejo (Tajo) y las saladas del océano Atlántico, la capital portuguesa tiene el don de fundir lo dispar. Por ejemplo, solo diez años separan dos grandes intervenciones urbanísticas: la reconstrucción de la zona del Chiado tras el incendio de 1988; y la creación de un barrio, el Parque das Nações, levantado de la nada para la Exposición Universal de 1998. La primera, dirigida por el arquitecto Álvaro Siza Vieira, respetó la estructura del distrito, su identidad, incluso su apariencia, aunque dotándolo con las comodidades actuales. La segunda experimentó con formas y volúmenes, dibujando edificios futuristas y llenos de osadía. Ambas conviven con naturalidad, quizá porque Lisboa está acostumbrada a reinventarse de arriba abajo sin renunciar a su esencia, como sucedió, por necesidad, después del terremoto de 1755.

Antigua capital de un imperio ultramarino, Lisboa alienta sus últimos rescoldos. Estos abarcan desde edificios y escenarios monumentales, hasta a miles de ciudadanos llegados de las antiguas colonias —asiáticas, americanas y, sobre todo, africanas— en pos de un sueño de prosperidad. Provistos del idioma portugués, y cargados de energía y anhelos, participaron en la modernización de una sociedad anquilosada por décadas de dictadura. Hoy Lisboa y Portugal forman parte indiscutida de Europa occidental, con todo cuanto esta implica: prosperidad, tecnología, servicios sociales, pese a los nubarrones financieros que se ciernen sobre el país.

Como complemento para este viaje lisboeta, proponemos la exploración de una región colindante, esplendorosa y muy poco conocida: el Alentejo, tierra de llanuras onduladas, alcornocales, encinas y olivares, de rebaños de ovejas y piaras de cerdos, salpicada de castillos y cuyo corazón es Évora, antigua capital de la Casa de Avis.

ALTAÏR quiere expresar su gratitud a Rafael Vallbona y a Antoni Castel, apasionados conocedores de Lisboa, quienes nos enseñaron a admirar su distinción antigua y señorial.
 
Comprar
 
 
 
ALTAÏR EDITORIAL Quien somos | Contacto | Aviso Legal